Poor Things (2023)

by - lunes, marzo 04, 2024


Tras el estreno de “Poor Things”, leí varios comentarios que hacían alusión a una corriente llamada “Born Sexy Yesterday”. De hecho, hay un video que lo explica, pero se trata de aquellos personajes femeninos que mezclan su inocencia inicial con la mirada masculina tras el transcurso de la trama. Básicamente, este personaje puede ser una mujer adulta en apariencia, pero su mente es la de una niña o una adolescente que apenas está descubriendo el mundo a su alrededor.

Por supuesto que es perturbador notar que exista un personaje masculino atraído hacia esa actitud y por supuesto que la trama de “Poor Things” también suena parecida a un ejemplo del Born Sexy Yesterday. A pesar de que tanto su director, Yorgos Lanthimos, como su protagonista, Emma Stone, han defendido la premisa de la película, la cinta dejó muchos detractores que sólo ha aumentado la curiosidad que tenía de ver esta película, una curiosidad mucho menor que la de Bella Baxter por descubrir todo lo que la rodea, claramente.

Creada en el laboratorio de Godwin Baxter (Willem Dafoe), Bella (Emma Stone) es su más reciente experimento. Godwin, una especie de doctor Frankenstein que heredó tanto el talento de su padre como todas las cicatrices que sus experimentos le provocaron, creó a Bella utilizando el cuerpo de una mujer desconocida, pero intercambiando su cerebro por el de su propio bebé no nacido. Cuando conocemos a Bella, ella apenas está aprendiendo a caminar y a hablar y, es a partir de aquellos primeros momentos, en donde se nota la genialidad de la actuación de Emma Stone, quien nos convence fácilmente de que podría tener dos o tres años.

Godwin le pide ayuda a uno de sus alumnos, Max McCandles (Ramy Youssef), para monitorear el experimento de Bella; Max queda tan fascinado con ella que acepta casarse, pero sus planes son interrumpidos por el abogado Duncan Wedderburn (Mark Ruffalo), quien convence a Bella de escapar con él. A estas alturas de la película, el cerebro de la protagonista parece haber evolucionado: habla mejor, camina mejor y también está en toda aquella etapa de despertar sexual, una que hasta nos trae recuerdos frutales de “Call Me By Your Name”. Aprovechando entonces el momento, Duncan lleva a Bella de viaje por Europa, en donde ella puede saciar su descubrimiento sexual cada cinco minutos. Literalmente.

El viaje de Bella no se queda sólo en los placeres eróticos, sino que también va conociendo a más personajes, quienes despiertan en ella una curiosidad distinta por la lectura, el socialismo y hasta por las injusticias de la vida. A través de sus anécdotas dentro de un barco y dentro de un prostíbulo parisino, el carácter de Bella se va moldeando en uno mucho más compasivo, comprensivo y empático, lo que por supuesto molesta mucho a Duncan. La relación entre ambos es una clara metáfora de aquellas relaciones en donde un hombre mayor busca a una pareja menor para moldearla y manipularla a su gusto; sólo cuando aquella persona menor empieza a cuestionar y a rebelarse es que el mayor se frustra y trata de volver a rebajarla. El personaje de Mark Ruffalo es patético, pero aquel detalle es el que lo hace tan divertido.

“Poor Things” está basada en una historia escrita por Alasdair Gray en 1992; a pesar de no ser una película de la autoría de Yorgos Lanthimos, de todos modos, sí pareciera ser obra de autor. La cinta cuenta con todos los recursos que el director nos ha mostrado en su filmografía, como aquellos planos filmados con un ojo de pez o aquel humor entre negro y grotesco y, definitivamente, aquel diseño de producción que pareciera ser un sueño dentro de una pesadilla o una pesadilla dentro de un sueño.

En cuanto al mensaje de la película y las críticas que ha recibido, no creo que haya sido la intención de “Poor Things” de celebrar una especie de liberación femenina a través de Bella, sino que más bien gira hacia el lado del hedonismo y de la simple curiosidad. La prostitución nunca será una expresión de liberación femenina por más que alguien decidiera ejercerla por voluntad propia; mientras existan personas atrapadas en un círculo de violencia, abuso y explotación, la sexualidad femenina nunca será liberadora bajo aquel contexto. Lo que decepciona, sí, es que “Poor Things” se concentra mucho más en la sexualidad de Bella, como muestra de su crecimiento personal, que en otras cosas más interesantes respecto a su empoderamiento, como la inteligencia que va desarrollando durante su viaje o la empatía que siente hacia cada persona que conoce.

Las películas de Yorgos Lanthimos son provocadores, grotescas, ridículas y caricaturescas; es en aquellas características en donde reside todo su encanto y comenzar a cuestionar más allá sólo nos hará disfrutar menos de sus historias. A veces hay que poner en práctica la actitud de Bella Baxter y abrir la mente hacia diferentes cosas para no correr el riesgo de convertirnos en un mísero abogado Duncan.

You May Also Like

0 comentarios