'301001 películas1938Barry FitzgeraldCary GrantCharles RugglesCine estadounidenseComediaFritz FeldHoward HawksKatharine HepburnMay RobsonVirginia WalkerWalter Catlett
1001 películas: Bringing Up Baby (1938)
Ver aquellos clásicos en blanco y negro nunca está de más, en especial cuando se trata de dos personalidades como Cary Grant y Katharine Hepburn. Él fue uno de los mayores galanes por defecto y ella se convirtió en la única ganadora de cuatro premios Oscar como Mejor Actriz. Imagino que en aquella época debió haber sido todo un evento ver una película que ambos protagonizaran.
En “Bringing Up Baby”, Grant interpreta a David Huxley, mientras que Hepburn personifica a Susan Vance. David es un paleontólogo que ha pasado los últimos cuatro años tratando de completar el esqueleto de un brontosaurio, pero sólo le falta una pieza, una tal clavícula intercostal. David, además, está a punto de casarse con Alice Swallow (Virginia Walker) y vive preocupado de impresionar a Elizabeth Random (May Robson), quien podría donar un millón de dólares al museo en donde David trabaja.
Un día antes de su matrimonio, David conoce a Susan, una adorable, distraída y divertida joven de espíritu libre, una especie de Manic Pixie Dream Girl de antaño, quien pronto lo involucra en bastantes enredos. Susan cree que David es un zoólogo y lo lleva hasta su casa para que le haga compañía a ella y a Baby, un leopardo domesticado; la joven también se enamora de David y trata de mantenerlo en su hogar la mayor cantidad de tiempo posible con tal de que el paleontólogo no se case.
Entre tantos enredos y confusiones, es imposible no reír del humor tan sano y casi infantil que “Bringing Up Baby” demuestra en cada escena. Las situaciones son tan ridículas como adorables, mientras que la química entre Katharine Hepburn y Cary Grant es innegable; sus personajes funcionan tan bien como amigos y como intereses amorosos. No es el mejor de los clásicos de Hollywood, pero “Bringing Up Baby” es demasiado divertida.


0 comentarios