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1001 Películas: Funny Games (1997-2007)
Sucede a veces que una película deja muchos sentimientos y pensamientos en tu cabeza; ni la trama ni los personajes ni el director salen de tu cabeza y ese es uno de los mayores efectos de "Funny Games". Mi experiencia con la filmografía de Michael Haneke sólo se resume en “Amour”, película que también se queda en tu cabeza, por lo que decidí ver quizás la más conocida dentro de su colección, "Funny Games", película estrenada en 1997; la historia también tiene un remake, el cual se estrenó en 2007 y del cual Haneke se encargó personalmente.
“Funny Games” es catalogada como un thriller psicológico o también como una película de terror, pero parece ser algo que va mucho más allá; la película plantea una idea moralista acerca de cómo es tratada la violencia en las películas y de por qué a veces preferimos el morbo, mal llamado entretenimiento, por sobre una verdadera trama; no hay película de terror o de suspenso que no recaiga en el recurso de la violencia. "Funny Games" demuestra que esto no siempre es necesario.
"Funny Games" nos introduce en la vida familiar de un clan compuesto por los padres y su pequeño hijo, durante el momento de sus vacaciones en una hermosa casa de relajo; allí se encuentran con Paul y Peter, unos jóvenes que se hacen pasar por invitados de unos vecinos. Desde el primer momento, el ambiente se vuelve algo incómodo; si tan sólo le hiciéramos caso a nuestros instintos. En alguna otra película, nos dicen que el miedo a ofender es más fuerte que el miedo al dolor y es en ese momento que el encanto y los buenos modales funcionan de maravillas para los psicópatas; nada es más fácil que entrar a una casa siendo agradable y pidiendo huevos para el vecino, pero cuando se te caen dos veces, empiezas a molestar a la dueña de casa. Y, cuando molestas a su marido, aparecen los golpes y, de pronto, la amabilidad se transforma en dominación; Paul y Peter toman a la familia como rehenes y mantienen el control de la situación a modo de juegos, amenazas y violencia, todo disfrazado de carisma.
Quien tiene mayor control de la situación, definitivamente, es Paul; es quien da las órdenes, quien decide cuándo y cómo pasarán las cosas e, incluso, es el personaje que se da el lujo de romper la cuarta pared. Paul controla tanto a los personajes como a los espectadores; cuando le preguntan por qué hace lo que hace, él también manipula las respuestas: una infancia difícil, problemas con sus padres o drogadicción, sólo para después decirnos que fueron mentiras. La verdad es que Paul nunca explica la razón de su maldad, un detalle que añade más misterio y más frustración. Además de romper la cuarta pared, Paul decide tomar el control remoto y retrocede la única escena más gráfica dentro de la película. ¿Qué clase de película hace eso? Una película que no sigue las reglas.
La escena anterior también tiene que ver con el hecho de que la película ofrece cero esperanza para los personajes. Generalmente, en las películas de terror o de suspenso, siempre hay algún personaje que consigue salvarse u otro que consigue atrapar al villano. En "Funny Games", hay varias posibilidades de que los personajes tomados como rehenes puedan sobrevivir o que puedan invertir los roles, pero tanto la historia como la maldad de Paul y Peter impiden que el bien triunfe, lo que significa otra falta a las reglas. “Funny Games” tampoco sigue las reglas cuando no recae en el morbo; de hacerlo, lo hubiesen hecho a la perfección, pero la película demuestra que el morbo no es necesario, a pesar de que estemos acostumbrados a esperarlo en ciertas escenas. "Funny Games" no recae ni en la sangre, ni en la violencia gráfica, ni en cuerpos inertes ni en excesos de sangre; la sola idea de que esas cosas ya se dieron o que ya existen es razón suficiente como para asustarte.
En cuanto a qué versión es mejor, soy partidaria de las primeras partes, pero la segunda entrega no se queda atrás, ya que fue un remake hecho cuadro a cuadro, diálogo por diálogo, a manos del mismísimo Michael Haneke; la única pequeña diferencia es la escena de la madre quitándose la ropa. También podríamos decir que la versión europea de Paul es mucho peor que la versión estadounidense; tanto personaje como película parecen ser de aquellas cosas que aparecen en nuestras peores pesadillas.


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