El caso LarraÃn debe ser uno de los casos más indignantes que hemos tenido que presenciar en Chile, un caso en donde sólo se demostró que la justicia existe para aquellos que puedan comprarla. El crimen involucraba a MartÃn LarraÃn, hijo de un senador de la República, quien dio muerte a Hernán Canales mientras conducÃa bajo los efectos del alcohol; el tribunal a cargo desestimó el caso y absolvió a LarraÃn, acusando falta de pruebas, lo que significó el rechazo y el repudio de todo un paÃs.
El director Alejandro Fernández Almendras se basó en aquella historia para escribir “Aquà No Ha Pasado Nada”, una pelÃcula que se encarga de retratar aquella burbuja en donde la clase alta de Chile se desarrolla. El protagonista de la cinta no vendrÃa siendo una especie de MartÃn LarraÃn, sino más bien, una especie de amigo del acusado, a quien se le utiliza como chivo expiatorio y quien se ve involucrado en un crimen que no cometió, pero del que también fue parte al ir borracho y dormido en la parte de atrás de un auto.
PodrÃamos sentir algo de empatÃa frente a la injusticia que sufre el personaje principal asà como la sentimos frente al sistema judicial chileno, pero los privilegios que ha tenido desde pequeño sólo lo hacen cuestionarse qué pasará con su vida en lugar de preguntar por la vÃctima del accidente, por ejemplo; no hay mayores cambios en su rutina ni remordimientos ni impedimentos para volver a salir, cosas que lo convierten en un cómplice más y que nos recuerdan la cruda y frustrante realidad de nuestro paÃs.

