Desaparecà un tiempo de este blog, pero fue por una buena causa: estaba estudiando para mi examen de Traducción. Todo salió bien, soy traductora ahora, mini wave in celebration of me; espero que eso le dé un toque especial a esta página o algo parecido. Lo bueno es que, antes de encerrarme a estudiar, alcancé a ver dos pelÃculas; una de esas fue “La Belle Personne”.
La pelÃcula, adaptación de la novela "La Princesse
de Clèves", cuenta la historia de Junie (Léa Seydoux), una adolescente que acaba de perder a su madre. Como no se lleva bien con su padre, Junie debe irse a vivir a casa de unos tÃos, en ParÃs. Una vez allÃ, comienza a asistir al mismo colegio que su primo, Matthias (Esteban
Carvajal AlegrÃa), lugar en donde Junie llama rápidamente la atención gracias a su belleza y al hecho de ser la misteriosa compañera nueva.
Uno de sus varios compañeros, Otto (Grégoire
Leprince-Ringuet), se enamora perdidamente de ella, pero es algo tÃmido y tiene problemas para acercarse, en un principio. Para alivio de Otto, Junie siente lo mismo por él y los dos comienzan una de esas tiernas relaciones adolescentes, en donde parece que todo saldrá bien... hasta cierta clase de italiano, en donde Junie conoce al profesor Nemours (Louis Garrel). Pareciera ser que la atracción es mutua y el secreto queda bien guardado, pero una carta que pasa de mano en mano revelará las intenciones de más de alguno.
Una de las razones de mi cariño hacia las pelÃculas francesas es que, como aprendà inglés viendo pelÃculas estadounidenses, asumo que también podrÃa aprender francés de la misma forma. “La Belle Personne” pareciera ser la pelÃcula ideal para aprender. También es de esas pelÃculas que me recuerda lo hermoso que es el invierno, pero lo más destacable es toda esa pasión, ese misterio y ese romanticismo que emiten los personajes principales. Louis Garrel es perfecto como el profesor atormentado frente a la idea de enamorarse y, por otro lado, Léa Seydoux es maravillosa como aquella protagonista tan frÃa y tan reservada al mismo tiempo.
La nostalgia por cosas, o personas, que no podemos tener es real.

