Hace 62 años, un joven Norman Bates nos decÃa que “el mejor amigo de un hombre es su madre”, una afirmación de por sà algo perturbadora dentro del contexto de “Psycho”, y que pelÃculas como “Ma Mère” han decidido llevar hasta el extremo de la incomodidad. Si leemos los nombres de Isabelle Huppert o de Louis Garrel dentro del reparto de una pelÃcula, podrÃamos, inocentemente, pensar que estaremos frente a un drama digno de una producción francesa y, aunque “Ma Mère” no se aleja de esa realidad, la verdad es que la pelÃcula resulta ser mucho más inquietante de lo que prometÃa.
La cinta cuenta la historia de Pierre (Louis Garrel), un infeliz y frustrado joven que regresa a la casa de sus padres, en la isla de Gran Canaria. Luego de la repentina muerte de su padre, Hélène (Isabelle Huppert) decide acercarse más a Pierre y le cuenta acerca de su doble vida y de las muchas infidelidades que cometió, a sabiendas de su marido; la verdadera intención de Hélène es que Pierre acepte su forma de vida y que él también comience a experimentar con tal de superar la muerte de su padre y dejar atrás sus creencias religiosas.
Pierre, entonces, conoce a varias amigas de su madre, con quienes se involucra sexualmente; “Ma Mère” ofrece escenas explÃcitas sobre los encuentros casuales de Pierre y sobre su autodescubrimiento, lo que no deberÃa ser nada extraño dentro de una pelÃcula con esta vibra, pero estas escenas incomodan de principio a fin, ya que cada una incluye la presencia de la madre de Pierre. Sigmund Freud adorarÃa esta pelÃcula.
No hay nada de malo en querer retratar una perversión o en mostrar la faceta más complicada de una persona que quiera intentar recaer en el incesto, pero parece ser que ese es el punto en donde “Ma Mère” falla; en lugar de mostrar lo incorrecto que una relación incestuosa puede llegar a ser, la pelÃcula trata de normalizar las cosas como un simple capricho de Pierre o de su madre o como un intento de convertir a la trama en algo mucho más serio, cuando, en realidad, “Ma Mère” retrata su premisa con mucha ligereza.
Puedo comprender la naturaleza hedonista de la historia, pero la falta de emoción de sus personajes resulta en que ninguna de sus acciones contenga mayor significado; es un relato vacÃo, superficial y bastante incómodo desde los primeros dÃas de Pierre junto a su madre hasta aquel bizarro final en una sala de morgue. Además, la opción de que “Happy Together” decore la última escena es una decisión también bastante bizarra como cierre de esta pelÃcula.

