En 1986, un joven de veintidós años, llamado Malik Oussekine, fue brutalmente golpeado y asesinado por la policÃa francesa, quien creyó que él formaba parte de una protesta. En 1993, Makome M’Bowole recibió un disparo mientras se encontraba bajo custodia policial y esposado a un radiador, sin motivo aparente. Ambos hechos inspiraron al actor y director Mathieu Kassovitz cuando se trató de producir “La Haine”.
El recordado Nino Quincampoix decidió contar la historia de tres amigos que viven en un suburbio abandonado y violento de ParÃs, para lo cual también mezcló la ficción con un par de vivencias propias. Los tres amigos son Vinz (Vincent Cassel), Hubert (Hubert Koundé) y Saïd (Saïd Taghmaou); cada uno proviene de una familia de inmigrantes y cada uno enfrenta a su manera la brutal golpiza que sufrió su amigo Abel por parte de la policÃa.
Vinz tiene un temperamento agresivo, gracias al cual no tiene problemas en recrear aquella famosa escena de “Taxi Driver” en el baño de su departamento y de jurar venganza; Hubert es un boxeador y traficante que prefiere no provocar a la policÃa, pero quien ve cómo el gimnasio donde entrena es incendiado por la supuesta autoridad; mientras que Saïd trata de ser un mediador entre las ideas radicales de Vinz y de Hubert.
Durante el curso de un dÃa, los tres amigos pasean por su barrio y por el resto de un ParÃs en blanco y negro, completamente frÃo y desesperanzador, mientras enfrentan más situaciones hostiles y violentas de las que cualquiera podrÃa soportar. La realidad que ofrece “La Haine” es desoladora e injusta; la cinta muestra una violencia que estuvo presente tanto en aquella época como en la actual, donde todavÃa tenemos que soportar abusos policiales como si fuese lo que correspondiera.

