De Joan Crawford todavÃa no sé mucho, ya que sólo he visto “What ever happened with Baby Jane?”, pero para nadie es un secreto que la estrella fue una de las actrices más famosas durante la época dorada de Hollywood y que su reputación, como la de varias otras estrellas, tiene altos y bajos. Entre varias de sus anécdotas, una de las más importantes debe ser el hecho de que Joan Crawford fue la madre adoptiva de cuatro niños, entre ellos, Christina Crawford.
Christina acaparó las portadas durante 1978 debido al lanzamiento de su libro, “Mommie Dearest”, en donde no se guardó nada y contó con lujo de detalles varios de los abusos fÃsicos y psicológicos que Joan Crawford habÃa cometido contra ella durante la mayorÃa de su infancia y adolescencia. Hollywood se dividió entre quienes defendÃan la memoria de la mÃtica estrella y entre quienes apoyaban a Christina. Como el escándalo fue tal, no tardó mucho para que algún estudio comprara los derechos del libro y lo transformara en una pelÃcula.
La pelÃcula del mismo nombre también obtuvo bastante mala fama, tal y como la que decoró la figura de Joan Crawford desde aquella época. La crÃtica la hizo pedazos, Faye Dunaway quedó como una diva insoportable y los premios Razzie se hicieron un festÃn. A pesar de todo, “Mommie Dearest” consiguió convertirse en una especie de pelÃcula de culto, cuyas citas todavÃa son parte de la cultura pop estadounidense y que pueden ser utilizadas para sacar más de una risa; incluso sirven para algo tan sencillo como para entender las bromas durante las pasarelas de Rupaul’s Drag Race.

