Una de las cosas más geniales del mundo debe ser trabajar en algo relacionado a las pelÃculas, en cosas como la producción o el casting, por ejemplo. Quizás trabajar con sonido no serÃa una primera opción, pero Jack Terry (John Travolta) lo hace parecer interesante. Aunque trabaje para pelÃculas de bajo presupuesto, él es un profesional y, cuando le piden salir a grabar sonidos más realistas, toma sus cosas y se instala en un parque a atrapar todo lo que su equipamiento escuche.
Mientras está grabando, Jack presencia un accidente automovilÃstico, en donde el conductor muere, pero Jack se las arregla para rescatar a una joven que también viajaba en el auto, Sally (Nancy Allen). Una vez en el hospital, Jack se entera que el chofer era el gobernador George McRyan y que Sally era, en realidad, su escort. Preocupados de la opinión público, el staff de McRyan le pide a Jack que este asunto no pase a mayores.
Jack acepta y, con el tiempo, él y Sally comienzan a ser amigos. Ninguno de los dos sospechaba que aquel incidente en el parque era más serio de lo que parecÃa, ya que cuando Jack vuelve a escuchar la cinta que grabó, puede notar el sonido de un balazo segundos antes de que el auto se estrellara. La situación ahora se convierte en una conspiración y la presencia de Burke (John Lithgow), un tipo contratado por un rival del gobernador McRyan, amenaza la seguridad de Sally y la de Jack.
HabÃa leÃdo que “Blow Out” era una pelÃcula de misterio llena de suspenso, pero es increÃble la intensidad con la que se siente en cada escena, de principio a fin. Brian de Palma utiliza sus técnicas como el split-screen, el efecto profundo o el travelling para introducirnos todavÃa más en el contexto de la historia y hacernos creer que también nosotros somos los perseguidos.
Además de todo el suspenso, “Blow Out” también quedará en mi memoria gracias a ese final tan agobiante y desgarrador. Si alguien les dice que John Travolta no es buen actor o que siempre trabaja en pelÃculas algo mediocres, oblÃguenlos a ver “Blow Out”.

