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Of Human Bondage (1934)
La historia dice que, cuando tenía unos catorce o quince años, grabé un documental que el canal A&E mostró sobre los premios Oscar. El documental cuenta toda la historia de la Academia: los escándalos, los ganadores y perdedores, los animadores y otras cosas muy entretenidas. Recuerdo varias historias, pero la de Bette Davis fue una de las que más llamó mi atención.
El documental contaba que ella era una actriz de mucho carácter, que había protagonizado “Of Human Bondage” con el propósito de ganar un Oscar y que, incluso, hubo hasta una campaña de votos o algo parecido, una práctica que después se prohibió. También se contaba que le gustaba decir que el apodo de “Oscar” lo había inventado ella y que había sido bastante conflictiva durante su presidencia de la Academia. En el documental, también mostraban varias imágenes de esta película de 1934, por lo que la curiosidad siempre estuvo.
Philip Carey (Leslie Howard) es un joven sensible, cojo y con alma de artista. Estuvo en París durante cuatro años dedicándose a pintar retratos, pero decide volver a Londres para estudiar Medicina luego de que le dijeran que sus cuadros no eran muy buenos. Philip es bastante inseguro de la condición de su pierna, lo que le afecta en los estudios. Para complicar las cosas, Philip se enamora de Mildred Rogers (Bette Davis), una camarera demasiado fría y egocéntrica, la que lo mantendrá distraído de sus estudios.
Philip está tan enamorado de Mildred que hasta le pide matrimonio; ella se niega y le dice que se casará con Emil Miller (Alan Hale), un empresario que, obviamente, tiene mucho más dinero que Philip. Él queda devastado, pero, poco a poco, comienza a superar a Mildred, gracias también a la ayuda de Norah (Kay Johnson), una joven que sí lo quiere de verdad. Justo cuando las cosas van bien con Norah, Mildred regresa para desordenar la vida de Philip, diciéndole que está embarazada y que Emil quiere abandonarla.
Apenas vi esta escena, entendí el porqué de la existencia de “Bette Davis’ Eyes“; amo esa canción en la voz de Gwyneth Paltrow. Ese par de ojos era demasiado encantador hasta para un personaje tan detestable como lo era el personaje de Mildred. “Of Human Bondage” es el retrato perfecto de las personajes manipuladoras. Creo que no sería sorpresa para nadie que Bette Davis se hubiese parecido en algo al personaje de Mildred y que, por alguna razón, tenía tantas ganas de hacer esta película y que, por alguna otra razón, se molestó tanto cuando no ganó el Oscar y que luego renunció a su puesto de presidenta cuando nadie le hacía caso a las cosas que quería. O al menos eso dicen.


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