Emily Taylor (Rooney Mara) es una joven de 28 años que sufre de depresión. Cuando su marido, Martin (Channing Tatum), sale de la cárcel luego de estar cuatro años encerrado, las cosas deberÃan empezar a mejorar, pero no. Emily tiene un accidente automovilÃstico y se le asigna un psiquiatra luego de sospechar que quizás lo hizo a propósito. Este doctor, Jonathan Banks (Jude Law), le recomienda unas pastillas a Emily, pero no pasa nada. Ella le cuenta que una amiga ha estado usando una medicina llamada Ablixa, la misma que promocionan en la televisión por sus efectivos resultados.
Esta famosa pastilla, al igual que muchas otras, tiene sus efectos secundarios. A Emily, por ejemplo, le afecta el sueño e, incluso, tiene episodios de sonambulismo. Es en una de estas ocasiones que Emily toma un cuchillo y asesina a su esposo, para luego volver a dormir como si nada. Cuando Emily despierta, no tiene idea de lo que está pasando y, por supuesto, todos vuelven su mirada a Ablixa y al psiquiatra que se la recomendó.
Creo que quizás me perdà de alguna escena o miré para otro lado, pero el plot twist de la pelÃcula es tan lento y detallado que no consigue llegar a ese factor de sorpresa que tal vez intentó. No es un misterio que algunas pastillas dejen una sensación de lentitud o hagan parecer que las cosas se mueven menos rápido de lo normal; asà es el desenlace de “Side Effects”.

