Jessica Chastain siempre se caracteriza por interpretar a personajes complejos e interesantes; le ha ido tan bien con esa apuesta que quienes trabajan para ella ya ni se molestan en enviarle algún guión que tenga cualquier personaje femenino trivial. “Miss Sloane” es otro ejemplo de esta corriente y en este thriller polÃtico, Jessica Chastain vuelve a lucirse en el papel protagónico.
Elizabeth Sloane es una abogada que trabaja para una firma relacionada al congreso estadounidense. Cierto dÃa, Bill Sanford (Chuck Shamata) le propone dirigir la oposición a la ley Heaton-Harris, la cual aumentarÃa los controles para la compra de armas; la realidad es que necesitan a alguien como Elizabeth para apelar al voto femenino. Sloane ridiculiza a Sanford, pero más tarde acepta la oferta de Rodolfo Schmidt (Mark Strong), favorable a la ley de control de armas, para dirigir la campaña desde su empresa, llamada Peterson Wyatt.
Durante la campaña, Elizabeth elige a Esme Manucharian (Gugu Mbatha-Raw) para lidiar con los medios de comunicación y a ambas les va bastante bien; Esme, incluso, le confiesa a Elizabeth que es sobreviviente de un tiroteo escolar, uno de aquellos tan, lamentablemente, tÃpicos en Estados Unidos. Las cosas comienzan a alterarse cuando Elizabeth decide revelar esta información durante un debate televisivo, encendiendo todavÃa más la discusión entre aquellos que están en contra de las armas y entre quienes las apoyan.
A través de toda la historia de “Miss Sloane”, la pelÃcula deja en claro que la actuación de Jessica Chastain es la que está a cargo del peso de la historia, pero la cinta también es un rápido e intenso cuento polÃtico de traiciones y desconfianza como de aquellos que podrÃamos ver en series como “The West Wing” o “The Newsroom”, lo que también me recuerda que podrÃa ser el momento de empezar a verlas.


