“The Road Warrior”, segunda entrega de las aventuras de Mad Max, es una clara mejora de su antecesora y la pelÃcula más parecida a “Fury Road” dentro de esta primera trilogÃa. He notado que a George Miller le gusta autocitarse y repetir secuencias o escenas, actores o personajes y “The Road Warrior” es el mejor ejemplo de eso, una vez que ya has visto “Fury Road”. Es genial reconocer varios de esos detalles en cada pelÃcula anterior.
En esta segunda pelÃcula, el mundo que conocÃamos ya no existe; la guerra dejó el colapso de la civilización y todo el mundo vive en una especie de mundo apocalÃptico. Max, todavÃa traumado por una tragedia familiar, sólo viaja de lugar en lugar, dentro de un auto negro muy genial, y acompañado de un fiel perro. Cierto dÃa, Max se encuentra con un grupo de sobrevivientes que vive en una refinerÃa. Como el mundo colapsó, una de las cosas más requeridas por todos es el petróleo. Este grupo de sobrevivientes es acechado por Lord Humungus (Kjell Nilsson), lÃder de la banda de los Merodeadores, quienes los amenazan constantemente con matarlos si es que no se van de la refinerÃa. Max ve una oportunidad: ayudará a los sobrevivientes a cambio de petróleo.
La última secuencia de “The Road Warrior” consiste en una persecución por parte de los merodeadores al camión de lo sobrevivientes, camión que va siendo manejado por Max, situación muy parecida a la de “Fury Road”. Creo que, por esta razón, la segunda parte de la trilogÃa es mi favorita; tiene esa acción que tanto me gustó de la versión protagonizada por Tom Hardy. Hay muchas teorÃas diciendo que el pequeño niño de “The Road Warrior” es, en realidad, el mismo personaje que interpreta Tom Hardy en “Fury Road” y la verdad es que no entiendo qué pelÃcula vieron, porque el mismo narrador deja más que claro cuál fue el destino de ese niño y jamás podrá ser otra versión de Max.







