Recuerdo la controversia que rodeó a "Birth" durante su época de estreno, ya que la pelÃcula presentaba escenas en donde Nicole Kidman besaba a un menor de edad y compartÃa un baño con él; recuerdo, incluso, que en el colegio al que asistà recomendaban evitar esta pelÃcula, ya que hablaba de temas que iban en contra de la religión católica, como el tema de la reencarnación. La prohibición sólo aumenta la curiosidad.
"Birth" contiene aquella estética misteriosa, la cual indica que algo muy extraño está a punto de suceder. La historia comienza cuando, luego de la muerte de su marido, Anna (Nicole Kidman) recibe la visita de un niño de diez años llamado Sean (Cameron Bright), quien asegura ser su difunto esposo y quien le pide que no se case con Joseph (Danny Huston), el nuevo novio de Anna. Ella y su familia creen que es una broma, pero las cosas se complican cuando Sean insiste en que Anna es su esposa y que deberÃan retomar su matrimonio; al parecer, Sean es bastante convincente.
Puedo entender la controversia de "Birth", ya que siempre será incómodo ver a adultos circulando alrededor de menores de edad con ciertas intenciones, pero, más allá de aquel detalle, la pelÃcula es mucho más creepy e intensa debido al misterio que rodea al pequeño Sean y a la veracidad de sus palabras; al igual que el personaje de Nicole Kidman, la audiencia puede dudar y luego puede creer debido a la vehemencia de Sean. "Birth" termina convirtiéndose en una pelÃcula incómoda, pero intrigante.


