Con tecnología de Blogger.
  • Página principal
  • Sobre mí
  • Categorías
  • Géneros
  • Décadas
  • Países
  • Extras
    • Random
    • La escena
    • Casi Famosas
Pinterest Instagram Twitter Spotify

We'll always have Paris


Aquella escena de “She’s All That”, en donde, tras una intensa y profunda transformación, Laney Boggs (Rachael Leigh Cook) baja por las escaleras de su hogar, mientras “Kiss Me”, canción de Sixpence None the Richer, suena de fondo y Zack Siler (Freddie Prinze Jr.) la observa deslumbrado, fue una escena clave durante la preadolescencia de varios de nosotros. Sabemos que quizás la calidad o el mensaje de “She’s All That” puede ser cuestionable, pero el carácter nostálgico de mi generación ha recordado con cariño aquella escena.

Cuando fue anunciado el remake de “She’s All That”, la curiosidad por ver qué efecto causaría esta nueva versión en una nueva generación fue bastante grande. Como se ha tendido a hacer con otras producciones, como “Ghostbusters” u “Ocean’s Eleven”, en donde los personajes principales eran, en su mayoría, personajes masculinos, el elenco de este remake también tendría un intercambio de género, consiguiendo, de esa manera, que su título pasara a ser “He’s All That”.

En la versión de 1999, Zack Siler era el joven más popular de la secundaria; todos querían ser como él y todas querían salir con él. Cuando su novia, Taylor Vaughan (Jodi Lyn O'Keefe), lo engaña con el excéntrico Brock Hudson (Matthew Lillard), Zack dice que Taylor es completamente reemplazable, que cualquier otra chica podría ser como ella y que podría convertirse en la reina de la graduación; junto a su amigo Dean Sampson (Paul Walker), Zack apuesta que puede transformar a Laney Boggs en dicha reina. “She’s All That” fue parte de aquella época de gloria de las comedias adolescentes, en donde películas como “10 Things I Hate About You” o “Never Been Kissed” también se destacaban; eran películas que fueron tildadas de superficiales, pero eran entretenidas, de todos modos.

“He’s All That” retoma la premisa de su antecesora, pero su protagonista es Padgett Sawyer (Addison Rae); para atraer a esta generación, Padgett es una joven influencer de Instagram, quien cuenta con miles de seguidores, es tan popular como Zack Siler y sale con Jordan Van Draanen (Peyton Meyer), otro influencer bastante reconocido también. Luego de ser engañada y humillada frente a todos sus seguidores por culpa de Jordan, Padgett recurre a la famosa táctica: comprobar que puede convertir a cualquier chico de la secundaria en una figura reconocida, tal y como lo había hecho con Jordan. Hasta este entonces, “He’s All That” parecía ir bien.

En lo que, realmente, falla es… en todo lo que continúa. El chico elegido por Padgett es Cameron Kweller (Tanner Buchanan), un adolescente que sueña con ser fotógrafo. Cameron es, claramente, el equivalente de Laney Boggs: ambos estudiantes promedio, con alma de artistas, a quienes no les preocupa la popularidad ni la fiesta de graduación; sin embargo, Laney nunca fue antipática ni mal educada con sus compañeros. Cameron es tan humillante como aquellos a quienes aborrece, un clásico ejemplo del victimario que se ve así mismo como víctima, alguien como Liz Lemon, por ejemplo; Cameron, además, es de aquellos tipos que odian todo lo que es popular sólo por el hecho de que es popular y por supuesto que escucha música que nadie escucha (Bad Religion) y ve películas que nadie más ve (Stanley Kubrick). Parece que existen personas así en cada década. No quiero implicar que los personajes principales deban ser personajes libres de defectos, pero deben tener al menos una cualidad que los redima y Cameron no presenta ninguna. Ni su look es desaliñado, ya que es un look bastante decente y utilizado hasta el día de hoy, ni su fotografía es extraordinaria; tal y como a Britta Perry, alguien debería decirle que sólo porque algo sea blanco y negro, no significa que sea vea bien.

La historia de “He’s All That” podría ser más disfrutable si el personaje que conduce la historia fuese interesante, pero Padgett Sawyer es bastante aburrida y ni siquiera pasa por alguna especie de arco de redención, como el de su equivalente, Zack Siler. Durante el comienzo de “She’s All That”, Zack es engreído y superficial, pero Padgett, a pesar de su codiciado estatus, es amable, es atenta con sus seguidores y compañeros de clase e, incluso, ayuda a su madre (interpretada por Rachael Leigh Cook, la Laney original) a pagar las cuentas del hogar; más allá de darse cuenta de que está enamorada de Cameron, nada más ocurre con el personaje principal. Si a estas fallas, le sumamos la nula química entre los protagonistas, “He’s All That” no tiene salvación; ni siquiera la escena del cambio de imagen o la escena de la verdad acerca de la apuesta tienen algo memorable y, por el contrario, son bastantes vergonzosas. Podríamos recurrir a los personajes secundarios, pero ellos tampoco aportan mucho; existe una sub trama entre las mejores amigas de Cameron y Padgett, la cual es mucho más interesante que la historia de amor principal y que está tratada con tanta normalidad, que es lo único que vale la pena destacar dentro de este remake, ya que ni siquiera la participación de Matthew Lillard es suficiente para justificar esta nueva versión.

No soy una opositora a este movimiento de estrenar remakes, en donde podemos intercambiar el género de los protagonistas (espero uno de “The Lost Boys”, por ejemplo), pero si una película se comprometerá a esta premisa, debería tener una razón más fuerte que un simple intercambio “porque sí”; quizás “He’s All That” podría haber lidiado con las expectativas de imagen que las redes sociales imponen o con el doble estándar de algunos roles de género, pero sólo se quedó con la básica primicia de niña se enamora de niño.

Ni siquiera el cover de “Kiss Me” o la escena del baile grupal en la graduación podrían destacar dentro de una futura nostalgia.

Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios


La historia de Barbora Skrlová fue una historia que escandalizó al mundo en el año 2007. Barbora sufría de hipopituitarismo, un desorden que la hacía verse como una niña de trece años, cuando, en realidad, tenía treinta y dos; aprovechando esta condición, logró ganarse la empatía de Klara Mauerova y de ser adoptada por ella. Klara, a su vez, sufría de esquizofrenia, por lo que Barbora pudo, fácilmente, manipularla y conseguir que Klara abusara y torturara a sus propios hijos. 

El escritor David Leslie Johnson se basó en esta tétrica historia para crear el guión de “Orphan”, película de 2009 que fue producida por Leonardo DiCaprio y dirigida por Jaume Collet-Serra, director español conocido, en ese entonces, por su trabajo en “House of Wax”, aquella película de terror que varios vimos motivados por el morbo que provocaba la participación de Paris Hilton.

“Orphan” cuenta la historia del matrimonio Coleman, compuesto por John (Peter Sarsgaard) y Kate (Vera Farmiga), quienes están tratando de superar la pérdida de su hija nonata; el proceso es, particularmente, más difícil para Kate, quien también debe luchar en contra de su alcoholismo. La pareja decide adoptar a la pequeña Esther (Isabelle Fuhrman), una niña de nueve años proveniente de Rusia, quien se convertirá en la nueva hermana de Daniel (Jimmy Bennett) y de Max (Aryana Engineer), quien sufre de sordera.

John y Kate están fascinados con la ternura y la inteligencia de Esther, quien se adapta rápidamente a su nuevo hogar; sólo es Daniel quien la trata con mayor frialdad, pero, poco a poco, Esther comenzará a demostrar extraños comportamientos y sospechosas actitudes. Con aquella fórmula que trata de conseguir un buen sobresalto en el espectador, fórmula bastante repetida dentro de este tipo de producciones, “Orphan” ve disminuido su potencial inicial para convertirse en una historia predecible y algo aburrida.

A pesar de las excelentes actuaciones tanto de Vera Farmiga como de Isabelle Fuhrman, ninguna de estas participaciones es suficiente como sacar a flote al último acto de “Orphan”.

Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios


Ya que las últimas adaptaciones de Philip K. Dick que he visto sólo han significado decepción, decidí arriesgar mi suerte con una tercera adaptación. “Minority Report”, película dirigida por Steven Spielberg, está basada en la historia del mismo nombre, escrita en 1956; como buen relato de K. Dick, la trama gira alrededor de una especie de tecnología próxima, además de la posibilidad de cambiar nuestro futuro.

John Anderton es el jefe de una organización llamada Precrimen, la cual está a cargo de predecir futuros crímenes y arrestar a los responsables antes de que cometan algún asesinato; quienes predicen estos hechos son tres mutantes, también conocidos como pre-cogs. Precrimen funciona a la perfección y evita muchos ataques, hasta el día en que los mutantes revelan una visión del mismísimo Anderton cometiendo un asesinato.

Spielberg se basó en esta trama y adaptó varios elementos, no para crear una historia mejor, sino que para crear algo igual de interesante que el cuento de Dick. En “Minority Report”, estrenada en 2002, John Anderton se transforma en Tom Cruise, un oficial de policía que vive atormentado debido a la desaparición de su pequeño hijo, hecho que también destruyó su matrimonio. Cuando John es acusado de asesinato, decide escapar de la autoridad y llevarse consigo a Agatha (Samantha Morton), la más poderosa de los tres pre-cogs.

Al igual que en el libro, John pide un informe de la minoría, el cual podría probar su inocencia; este informe es, básicamente, una visión distinta que alguno de los pre-cogs tiene, la cual se contrasta con las otras dos predicciones. John, entonces, se enfrenta a una paradoja: si comete asesinato, será arrestado, pero, si no lo hace, se demostrará que el sistema de Precrimen presenta fallas que podrían comprometer su continuidad. A diferencia de lo que pasa en el libro, la decisión que John Anderton toma en la película concluye con la destrucción del sistema de Precrimen, pero ambas obras juegan con la idea de un futuro alterable.

Es aquella disyuntiva, el detalle más interesante de “Minority Report” y la cualidad que, finalmente, me ayudó a disfrutar una historia de Philip K. Dick adaptada a la pantalla grande. Quizás Steven Spielberg también jugó a la paradoja de los futuros alterables y debatió entre hacer una adaptación fiel al libro y recibir los elogios de los fanáticos de la historia o hacer su propia adaptación, arriesgar a conseguir el odio de aquellos más críticos, pero también conseguir estrenar una muy buena película.

Quizás lo que necesitaba también era la mano de Spielberg para disfrutar una historia de Philip K. Dick.

Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios


“Ben-Hur”, película dirigida por William Wyler y estrenada en 1959, debe ser uno de los clásicos indiscutidos de Semana Santa; más allá de una cuestión religiosa, lo interesante de ver esta película era siempre aquella escena de la carrera en el circo romano, tan impresionante como intensa. Durante aquella época, “Ben-Hur” significó todo un logro de producción, se convirtió en la primera película más costosa de filmar y también en la primera película en conseguir doce nominaciones a los Premios de la Academia, ganando finalmente once categorías.

Hacer un remake de una película tan exitosa y recordada suena a una mala apuesta, aun cuando la versión de 1959 ya era, a su vez, otra entrega del libro homónimo que fue llevado a la pantalla grande tanto en 1907 como en 1925, a modo de películas mudas. Si una nueva versión no tiene algo que aportar, es mejor dejar las cosas como están.

“Ben-Hur”, película dirigida por Timur Bekmambetov y estrenada en 2016, comete aquel error. Aunque es bastante fiel al libro y a sus películas antecesoras, cambia un par de detalles como, por ejemplo, el incidente en casa de Judah Ben-Hur (Jack Huston), el destino de su madre y de su hermana, la manera en que Ben-Hur se convierte en corredor de cuadrigas o el final de Messala (Toby Kebbell), pero también desarrolla más la participación de la figura de Jesús (Rodrigo Santoro) o la de Esther (Nazanin Boniadi), la esclava y luego esposa de Ben-Hur.

Esta nueva versión también es, considerablemente, mucho más corta que su predecesora; la duración de ciento veinticinco minutos, al contrario de doscientos doce, deja la sensación de que la película fue hecha de manera rápida y que estaban tratando de no aburrir al público. Además, por más que hoy en día exista la ventaja de los efectos especiales, ninguno de ellos, por mayor calidad con la que estén hechos, podrá ser comparable a la producción de 1959 ni tampoco podrá causar el mismo efecto de sorpresa y de admiración. Aprovechando el contexto actual también, "Ben-Hur" pudo haber evitado el white washing de los personajes principales o pudo haber hondado más en el subtexto homosexual entre los dos protagonistas, pero, al parecer, no pudieron hacerlo.

Ver la versión de “Ben-Hur” de 2016 es, básicamente, como leer el resumen del libro; de todos modos, es una película aceptable, pero para nada emocionante.

Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios


A pesar de todo el éxito que Diablo Cody ha tenido tras los estrenos de “Juno” y de “Jennifer’s Body”, la directora y guionista alguna vez confesó que la pregunta a la que más se enfrenta en distintas conferencias o entrevistas es sobre el porqué siempre escribe historias acerca de adolescentes; Cody, entonces, comenzó a reflexionar sobre la verdad detrás de aquella pregunta y decidió escribir una historia distinta, algo que le recordara a ella misma.

“Young Adult” cuenta la historia de Mavis Gary (Charlize Theron), una mujer divorciada de treinta y siete años, que trabaja como escritora de novelas para adolescentes, las populares YA. Mientras trabaja en el último libro de una saga que ya fue cancelada, Mavis recibe una invitación a una especie de bautizo; se trata de la bebé de Buddy Slade (Patrick Wilson), su antiguo novio de la secundaria. Buddy ahora está casado con Beth (Elizabeth Reaser), una mujer que representa todo lo contrario a lo que es Mavis.

Debido a la frustración que le produce su panorama actual, Mavis vive obsesionada pensando en lo perfecta que era su vida cuando era adolescente: era una de las alumnas más populares del colegio, había sido elegida reina de la graduación y la relación entre ella y Buddy era la ideal; Mavis, simplemente, no puede entender cómo Buddy se conformó con tan poco, mientras que ella salió a la gran ciudad a perseguir mejores cosas. La verdad es que Mavis se encuentra completamente sola, no tiene amigos ni otros cercanos, por lo que es natural que haya malentendido la invitación de Buddy y la interpretara como una señal para recuperar a su antiguo novio.

Mavis odia la idea de regresar a su pueblo, mira en menos a los ex compañeros que decidieron quedarse en el lugar y ni siquiera les avisa a sus padres que ha vuelto; cada encuentro con algún conocido es incómodo y la envidia que le provoca Beth es insostenible. El único cable a tierra de Mavis toma la forma de Matt Freehauf (Patton Oswalt), un antiguo compañero que había sido brutalmente golpeado por quienes creían que era homosexual. Mavis no soporta que Matt le diga la verdad a su cara y continúa decidida en recuperar a Buddy.

La frustración de Mavis en cuanto a la vida es totalmente compresible para quienes estén pasando por una situación similar; primero, la sociedad dice que el ser veinteañero es complicado y que puedes cometer errores y aprender de ellos, pero poco se dice sobre los treintañeros que todavía se encuentran en una etapa parecida. También podemos debatir que las quejas de Mavis vienen desde un lugar de privilegio, ya que tiene una carrera y un trabajo, es independiente, joven y hermosa; ella no es capaz de admirarse a sí misma hasta que otra pobre alma frustrada del pueblo le dice lo mucho que la admira, lo que demuestra también que la autoestima de Mavis dependía mucho de la opinión del resto de las personas.

“Young Adult” es la historia de un personaje complejo, cruel e inmaduro, algo que rara vez se permite que los personajes femeninos puedan ser, pero que también ofrece un poco de esperanza al dejarnos ver que todo el mundo tiene alguna frustración que no han podido superar.

Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios


Todos recordamos aquel fiasco que fue “Suicide Squad”; también significó una gran decepción, ya que luego de película tras película sobre la historia de origen de algún superhéroe, la sátira sobre un grupo de villanos unidos en una peligrosa misión, pudo haber sido un respiro entre tanta fórmula repetida y conocida. Pero, como sabemos, el estudio arruinó la versión de David Ayer, el personaje de Harley Quinn fue extremadamente sexualizado y la versión del Guasón, a manos de Jared Leto, parecía más una burla que una interpretación.

Cuando se anunció una segunda parte de esta saga, admito que fue una gran sorpresa, pero entiendo que los productores quisieran conseguir alguna especie de reivindicación. Cuando luego anunciaron que el director sería James Gunn, las cosas no parecían ir por buen camino, debido a la controversia que rodeaba a su despido de “Guardians of the Galaxy”, pero lo importante es nunca crear altas expectativas en cuanto a este tipo de películas; al menos, no podría ser peor que la entrega estrenada en 2016.

Continuando con la trama de un grupo de villanos reclutados por Amanda Waller (Viola Davis) para que enfrenten amenazas desconocidas y peligrosas, “The Suicide Squad” presenta una nueva aventura en la ficticia localidad de Corto Maltese, también nuevos personajes y algunos otros que aparecieron en la versión anterior. El objetivo de esta nueva Fuerza Especial X es destruir los archivos de un tal Proyecto Estrella de Mar, que se encuentran en el laboratorio Jötunheim; el laboratorio, a su vez, está en algún lugar de Corto Maltese, por lo que dos grupos son enviados a la isla sudamericana.

Dentro de los integrantes más destacados, tenemos a Bloodspot (Idris Elba), un mercenario que fue encarcelado luego de haber disparado una bala de kryptonita a Superman; también a Peacemaker (John Cena), un soldado obsesionado con mantener la paz a cualquier costo; a Polka-Dot Man (David Dastmalchian), un joven experimento que salió mal, ya que su poder es lanzar lunares de colores; a Ratcatcher 2 (Daniela Melchior), una ladrona con la habilidad de controlar a las ratas; y a King Shark (Sylvester Stallone), un tiburón humanoide que devora personas y tiene una fuerza sobrehumana. También tenemos a quienes regresan a la historia, como al Capitán Boomerang (Jai Courtney), a Rick Flag (Joel Kinnaman) y a una versión mucho menos sexualizada y mucho más divertida de Harley Quinn (Margot Robbie).

Este nuevo grupo funciona mucho mejor que el anterior y, gracias a aquel humor DC y a la dirección de James Gunn, se siente un grupo más compenetrado y con mucha más química, tal y como sucedió en la primera entrega de “Guardians of the Galaxy”. La trama de “The Suicide Squad” también es más entretenida que la de su predecesora, pero el desenlace en contra este nuevo enemigo me dejó la misma sensación del enemigo anterior, Enchantress (una Cara Delevingne que no podía actuar), pero entiendo que lo absurdo pueda ser parte de su encanto.

A pesar de otros detalles, como la innecesaria escena entre Harley y Silvio Luna (Juan Diego Botto), dictador de Corto Maltese, y de los latinos que no saben hablar bien su propio idioma, “The Suicide Squad” tiene muchas más cosas rescatables en comparación con la versión de 2016. Por ejemplo, ya no hay un ab(uso) de introducciones de personaje ni de canciones en cada escena, la película se ve mucho mejor estructurada y hasta juega con nuestras expectativas durante la secuencia de acción que se da en los primeros minutos; también es algo más violenta y su humor sí funciona. Además, tiene momentos emotivos que se sienten más cercanos, como el trauma maternal de Polka-Dot Man o como la historia de infancia de Ratcatcher 2, personajes que consiguen transformarse en el corazón de “The Suicide Squad”. El resto de los personajes también fue muy bien desarrollado, tanto que una amistad entre Rick Flag y Harley Quinn se siente mucho más real y la maldad de Amanda Waller crece a tal nivel que ni siquiera sus trabajadores más cercanos la soportan.

Dentro de todo, “The Suicide Squad” es una película muy entretenida; no será una tan buena como “Birds of Prey”, pero definitivamente, el estudio aprendió la lección.
Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios

 


La carrera de Jane Fonda ha sido tan admirable como diversa; durante más de cincuenta años de presencia tanto en el cine como en la televisión, Fonda se ha destacado como protagonista dramática, como conductora de videos de ejercicio aeróbicos y como sex symbol. La actriz fue lo suficientemente inteligente como para no dejar que aquella última faceta marcara su carrera, pero es imposible negar el grado de estatus icónico que tiene una película como “Barbarella”.

La cinta, dirigida por Roger Vadim, esposo de Jane Fonda en ese entonces, está basada en los comics escritos por Jean-Claude Forest, los cuales contaban la historia de una hermosa viajera espacial, que visita planeta tras planeta en busca de nuevas aventuras. Jean-Claude Forest basó al personaje de Barbarella en la mujer emancipada y moderna de la década de los sesenta, la cual coincidía con la era de la revolución sexual, por lo que las aventuras de Barbarella muchas veces resultan ser aventuras bastante eróticas. El cómic causó un gran escándalo y fue considerado uno de los primeros comics pornográficos.

Aprovechando la revolución sexual, Roger Vadim y Dino De Laurentiis, reconocido productor italiano, decidieron llevar la historia de Barbarella a la pantalla grande y tenían una sola actriz en mente para que interpretara el papel: Brigitte Bardot. Cuando ella no mostró interés en personificar a un personaje tan sexualizado, la siguiente opción fue pedírselo a Sophia Loren, pero ella estaba embarazada y tampoco sentía que encajaba en el rol. Una vez que el trabajo le fue ofrecido a Jane Fonda, fue su propio marido quien la convenció, diciéndole que el género de ciencia ficción era un género bastante prometedor.

Jane Fonda no era ajena a un poco de controversia sexual. Durante la promoción de “Circle of Love”, película de 1965, una imagen de su cuerpo desnudo apareció en forma de billboard gigante y varias fotos del mismo tono que Roger Vadim tomó durante la grabación de su película, “The Game Is Over”, luego fueron vendidas a Playboy. Jane aceptó el papel de Barbarella, pero, en lugar de interpretarla sólo como una mujer sexy sin ninguna otra mayor característica, la actriz decidió darle una especie de inocencia al personaje. Según las palabras de la misma Jane, Barbarella no es una femme fatale ni tampoco es promiscua, ya que sólo reacciona siguiendo las reglas del mundo en donde vive; no es una mujer que esté pasando por una liberación sexual, puesto que ya había nacido libre.

Es ese enfoque hacia el personaje el detalle más destacable dentro de “Barbarella”, ya que la película no es lo bastantemente entretenida como para mantener nuestra atención hasta el final. Hoy en día, es considerada una película algo icónica dentro de la cultura pop, debido a detalles como el origen del nombre de Duran Duran o debido a la moda futurista que Barbarella exhibe en cada escena, pero es la actuación de Jane Fonda, adorable y encantadora, lo que realmente vale la pena dentro de esta película.

Barbarella debe encontrar al maléfico doctor Durand Durand (Milo O'Shea), quien ha creado un arma láser tan poderosa que podría amenazar siglos de paz entre los varios planetas de la galaxia. En su búsqueda, Barbarella conoce al ángel Pygar (John Phillipe Law), al profesor Ping (el mimo Marcel Marceau) y a la Gran Tirana de Sogo (Anita Pallenberg), personajes que también contribuyen al estatus icónico de "Barbarella". Entre el erotismo de sus aventuras y el efecto male gaze de cada escena, la película quizás no sería tan exitosa hoy en día, pero queriendo destacar nuevamente la actuación de Jane Fonda, probablemente le hubiera ido mejor por ese lado.

Después de todo, Barbarella no estaba haciendo nada que James Bond, por ejemplo, tampoco hiciera. 

Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios

 


En el año 2084, existe una empresa llamada Rekall Incorporated, la cual se dedica a crear falsos recuerdos de geniales vacaciones e implantarlos en nuestro cerebro, una opción válida para quienes no pueden costear un viaje a Saturno o a Marte, por ejemplo. Un trabajador de construcción, llamado Douglas Quaid (Arnold Schwarzenegger) decide elegir una de estas ofertas de vacaciones, ya que siempre ha estado obsesionado con la idea de conocer el planeta Marte.

Douglas vive una tranquila vida junto a su esposa, Lori (Sharon Stone), disfrutando de aquellas rutinas normales en donde nunca pasa mucho, pero esta tranquilidad pronto se ve interrumpida luego de que el procedimiento de Rekall Incorporated saliese mal y expusiera la verdadera identidad de Douglas: él es, en realidad, Carl Hauser, un agente secreto proveniente de Marte, quien trabaja para el gobernador Vilos Cohaagen (Ronny Cox).

Gracias a un video que el mismo Hauser grabó para Douglas, este también se entera de que Hauser cambió de bando una vez que supo de la existencia de un artefacto alienígena que Cohaagen quería utilizar para acabar con la población mutante de Marte. Douglas, entonces, decide viajar al planeta rojo y detener los planes de su antiguo jefe, pero hombres armados de la agencia están detrás de sus pasos.

“Total Recall” parece mostrar a Marte como un lugar que prometía prosperidad, al cual varios viajaron esperanzados, pero que, en realidad, se convirtió en un planeta donde el abuso de poder hace de las suyas, en donde los mutantes eran humanos que fueron expuestos a la radiación y en donde se les trata como si fueran absolutamente nada; el lugar es una ciudad sombría y peligrosa, en donde el futuro no es muy prometedor. 

Al igual que en “Blade Runner”, historia escrita también por Philip K. Dick, “Total Recall” es una historia de ciencia ficción que nos muestra una civilización avanzada, pero una sociedad retrógrada. Ambas historias fueron adaptadas a la pantalla grande y fueron muy exitosas tanto con el público como con la crítica; puedo entender aquel éxito, ya que ambas películas tienen bastantes méritos en cuando a producción y dirección, entre otras cosas, pero son películas que no consigo disfrutar como las grandes producciones de ciencia ficción que cada artículo en internet dice que son. No lo pongo en duda, sólo no lo comparto.

Creo que las historias de Philip K. Dick y yo nunca podremos entendernos.
Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios


Basada en una obra de teatro escrita por Tracy Letts, “August: Osage County” narra el reencuentro de la familia Weston tras la desaparición y consecuente fallecimiento del padre, Beverly (Sam Shepard). Lamentablemente, el funeral del patriarca, un sensible y alcohólico poeta, sirve como excusa para que sus tres hijas vuelvan al hogar en el crecieron luego de años de haberlo dejado atrás.

Barbara (Julia Roberts), Ivy (Julianne Nicholson) y Karen (Juliette Lewis) no sólo deben lidiar con la muerte de su padre, sino que también con el cáncer que sufre su madre, Violet (Meryl Streep), una mujer tan cruel como fría, quien nunca fue una figura muy maternal en la vida de sus hijas. El reencuentro no sólo es incómodo, sino que también está lleno de momentos en donde los rencores y los secretos entre cada integrante de la familia saldrán a la luz.

En películas como “August: Osage County”, basadas en obras de teatro, las actuaciones y los diálogos siempre sobresalen más que cualquier otro aspecto de la cinta; recuerdo películas como “Who's Afraid of Virginia Woolf?” o “Closer”, por ejemplo. En “August: Osage County”, las actuaciones no decepcionan. Es extraño recordar que esta es la primera colaboración entre Julia Roberts y Meryl Streep; la química entre ambas es una que sugiere muchas actuaciones juntas, pero debe deberse al talento de cada una.

También sobresalen Julianne Nicholson y Esteemed Character Actress Margo Martindale, quien, a la par con Meryl Streep, tiene la tarea de interpretar a ese complejo e insoportable personaje femenino que odiamos, pero que, al mismo, tiempo, es bastante intrigante de observar. Lo único que me causa ruido de “August: Osage County” es la presencia tanto de Benedict Cumberbatch como la de Ewan McGregor.

No es que ambos actúen mal o que sus personajes no tengan un espacio dentro de la dinámica familiar, es sólo que pareciera ser que no tienen nada que hacer ahí en Oklahoma; es como si desentonaran con el resto del elenco. Luego leí que, a pesar de que Tracy Letts quería a otros actores para los papeles que les dieron a los británicos, fue Harvey Weinstein quien insistió en el casting. Como si no hubiese dado suficientes problemas en otros aspectos.

Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios
Newer Posts
Older Posts

Holi

12c882f58be74978819dc89554fe9755
Catalina. Basada en hechos reales.

Categorías

Drama 1001 películas Directoras Temporada de premios Terror Comedia Random

Otros links

  • Letterboxd
  • Twitter
  • Pinterest
  • Instagram
  • Spotify

My love's subliminal

My love's subliminal

Desafío 365mm

Desafío 365mm

Más leídas

  • The Wedding Date (2005)
  • Dirty Dancing: Havana Nights (2004)
  • Lady Bird (2017)
  • Dogtooth (2009)
  • Sunshine (2007)

Archivo

  • ►  2025 (1)
    • ►  enero (1)
  • ►  2024 (10)
    • ►  diciembre (1)
    • ►  noviembre (2)
    • ►  octubre (1)
    • ►  abril (2)
    • ►  marzo (4)
  • ►  2023 (5)
    • ►  diciembre (1)
    • ►  julio (2)
    • ►  marzo (2)
  • ►  2022 (18)
    • ►  julio (1)
    • ►  marzo (2)
    • ►  febrero (13)
    • ►  enero (2)
  • ▼  2021 (78)
    • ►  diciembre (2)
    • ►  octubre (5)
    • ►  septiembre (9)
    • ▼  agosto (9)
      • He’s All That (2021)
      • Orphan (2009)
      • Minority Report (2002)
      • Ben-Hur (2016)
      • Young Adult (2011)
      • The Suicide Squad (2021)
      • Barbarella (1968)
      • 1001 películas: Total Recall (1990)
      • August: Osage County (2013)
    • ►  julio (8)
    • ►  junio (6)
    • ►  mayo (11)
    • ►  abril (5)
    • ►  marzo (8)
    • ►  febrero (10)
    • ►  enero (5)
  • ►  2020 (126)
    • ►  diciembre (7)
    • ►  noviembre (4)
    • ►  octubre (11)
    • ►  septiembre (14)
    • ►  agosto (12)
    • ►  julio (14)
    • ►  junio (17)
    • ►  mayo (8)
    • ►  abril (21)
    • ►  marzo (13)
    • ►  febrero (3)
    • ►  enero (2)
  • ►  2019 (42)
    • ►  diciembre (3)
    • ►  noviembre (4)
    • ►  octubre (2)
    • ►  septiembre (1)
    • ►  agosto (1)
    • ►  julio (2)
    • ►  junio (5)
    • ►  mayo (3)
    • ►  abril (12)
    • ►  marzo (1)
    • ►  febrero (3)
    • ►  enero (5)
  • ►  2018 (48)
    • ►  diciembre (1)
    • ►  noviembre (1)
    • ►  octubre (3)
    • ►  septiembre (2)
    • ►  agosto (3)
    • ►  julio (2)
    • ►  junio (4)
    • ►  mayo (14)
    • ►  abril (5)
    • ►  marzo (3)
    • ►  febrero (4)
    • ►  enero (6)
  • ►  2017 (59)
    • ►  diciembre (1)
    • ►  noviembre (5)
    • ►  octubre (5)
    • ►  septiembre (3)
    • ►  agosto (4)
    • ►  julio (7)
    • ►  junio (4)
    • ►  mayo (6)
    • ►  abril (8)
    • ►  marzo (2)
    • ►  febrero (8)
    • ►  enero (6)
  • ►  2016 (37)
    • ►  diciembre (5)
    • ►  noviembre (3)
    • ►  octubre (6)
    • ►  agosto (3)
    • ►  junio (3)
    • ►  mayo (1)
    • ►  abril (2)
    • ►  marzo (6)
    • ►  febrero (3)
    • ►  enero (5)
  • ►  2015 (106)
    • ►  diciembre (6)
    • ►  noviembre (18)
    • ►  octubre (14)
    • ►  septiembre (16)
    • ►  agosto (7)
    • ►  julio (9)
    • ►  junio (9)
    • ►  mayo (4)
    • ►  abril (1)
    • ►  marzo (5)
    • ►  febrero (5)
    • ►  enero (12)
  • ►  2014 (69)
    • ►  diciembre (1)
    • ►  noviembre (5)
    • ►  septiembre (5)
    • ►  agosto (9)
    • ►  julio (1)
    • ►  junio (5)
    • ►  mayo (7)
    • ►  abril (8)
    • ►  marzo (8)
    • ►  febrero (6)
    • ►  enero (14)
  • ►  2013 (112)
    • ►  diciembre (9)
    • ►  noviembre (25)
    • ►  octubre (22)
    • ►  septiembre (9)
    • ►  agosto (13)
    • ►  julio (7)
    • ►  junio (8)
    • ►  mayo (12)
    • ►  abril (2)
    • ►  marzo (5)

Otros blogs

  • Algo más que cine
    Nominaciones a los premios del Sindicato de Directores Artísticos
  • BITÁCORA DE CINE
    Cine familiar y panorama chileno: Festival de Cine Nacional de Ñuble da a conocer novedades de su programación
  • Girls at Films
    Women We Love: Laia Casanovas, Yasmina Praderas y Amanda Villavieja
  • Oscar Times
    Nominaciones a los Actor Awards 2026
  • Letras Libres
    Irán y la lucha contra el vacío
  • Cine maldito
    Nouvelle Vague (Richard Linklater)
  • Un libro al día
    Guillaume Martin-Guyonnet: La gente que sueña
  • Women Film Journalists
    THE TESTAMENT OF ANN LEE – Review by Susan Granger
  • l o b o C i n e p a t a
    lo que ya no puedes eludir
  • miradasdecine
    Takopi’s Original Sin, de Shinya Iino
  • 39escalones
    Leer de cine: Cementerio para lunáticos, de Ray Bradbury
  • Camera movement
    La planète sauvage (1973)
  • El Agente | Crítica de Cine
    Películas de Apuestas Deportivas: Las Mejores del Cine sobre Juego y Riesgo
  • Palomita de maíz
    Cuando llega el otoño: la moral como zona gris
  • Cinema Omnivore
    [Film Review] Sandra (1965) and The Passenger (1975)
  • Pegado a la butaca
    Lo mejor del 2025: Parte 2
  • El blog de Hildy Johnson
    Dos artistas que dan personalidad a una época. Eloy de la Iglesia. Adicto al cine (2025) de Gaizka Urresti / Flores para Antonio (2025) de Elena Molina e Isaki Lacuesta
  • Espectador Errante
    Expreso de Medianoche: ¿quién se acuerda de Brad Davis?
  • La chica del parasol blanco
    ¡Feliz año nuevo cinéfilo!
  • La Cinestación
    Sentimental Value: el peso de lo no dicho en la intimidad familiar | Reseña
  • Cinembrollos
    Feliz y Próspero 2026
  • sin sentido
    Wake Up Dead Man (2025)
  • Almas Oscuras
    Video-ranking 2025
  • Escribo para continuar (...)
    Lo que dejo (2025), lo que recibo (2026)
  • Paraje 21
    Crítica de ‘The Mastermind’: la observación de un robo
  • CINEBOOOM
    [Reseña] “Bugonia”: Te volará la cabeza
  • The Film Blog
    Wicked: For Good | Review
  • Gerty Oyarce
    VIC88 xuất hiện dày đặc tại sự kiện thể thao – Dấu hiệu chuẩn bị cho “cuộc chơi lớn”?
  • testigodecine.com
    ‘Sound of Falling’: el dolor desmembrado de ser mujer
  • Visto en 35mm
    Entrevista a Cristian Ponce, director de 'La Frecuencia Kirlian' #35FANCINE
  • Cine, análisis cinematográfico, críticas de cine, ensayos, etc.
    Las city symphonies: celebrando la ciudad y el cine en la era mecánica
  • Tiempo de Cine
    Filmar es vivir: Mr. Scorsese, de Rebecca Miller
  • tren de sombras
    «Novedades Shimizu», segunda parte: El retrato de una madre (Haha no omokage, 1959)
  • El Pelicultista, Blog de Cine
    Las mejores películas de acción de todos los tiempos: clásicos, modernas y recomendadas
  • Cinetoscopio.cl
    The Fantastic Four: First Steps
  • I don't know
    Algo que escribí hace 10 años y nunca publiqué.
  • a girl and a gun
    De Baltimore a El Plantinar
  • Natified
    Atmósfera
  • Dime Cat
    El luto, la pérdida y la vergüenza
  • Un disco a la semana
    SPELLLING: Spellling & The Mystery School
  • No Submarines
    ‘No Submarines’ dice adiós
  • CinemaDreamer
    Alejandro Magno (Alexander), de Oliver Stone
  • La rabia
    Entender a través del encuentro: Tatiana Mazú González sobre Todo documento de civilización (2024)
  • Es Mi Fiesta
    A un día de las elecciones en Argentina: Al fascismo se le nombra
  • Cinema Crushes
    Crítica de “Fallen Leaves”: el ocaso de una carrera (FICM 2023)
  • Sala Para Una
    Sala Para Una recomienda: Septiembre
  • Cinemaficionados
    Estoy en excelentes redireccionamiento
  • Una serie al mes
    Parks and Recreation (NBC)
  • El blog de la Selfie
    No mas compras
  • El Apartamento
    ‘Brannigan’, un policía expeditivo en Scotland Yard
  • The Pocket
    All too well
  • Oh! That Film Blog
    Space Jam: A New Legacy (2021)
  • No Soy Fashionista
    Mañana me hago el skincare
  • Aquí en el cine
    Oscars 2021: Favoritos, Predicciones y más…
  • trust the universe
    SKIN TERAPHY OIL DE PALMERS
  • A Bucket of Movies
    Aeropuerto: S.O.S. Vuelo Secuestrado / Ransom / The Terrorists (1974): Sean Connery contra el terrorismo.
  • Cine Chasquilla
    Dorohedoro
  • in Ladies Room
    Un año de low buy
  • ¡Qué andai bonita!
    CAKE | Nueva linea de cuidado capilar en DBS
  • Half baked girl
    Los discos de mi vida .2
  • el blog de moyra
    ¿Cómo mantener la vida cotidiana después de un diagnóstico de artrosis?*
  • Fandom: La Sobremesa
    Capitulo 8: Los Más Odiados
  • Hermes El Sabio
    Crítica maestra: Wifi Ralph
  • isidora cousiño
    [RESEÑA] Nanai: perdón por prejuiciarte
  • Maula Podcast
    #019: Michael Jackson, parte 2
  • Blablademujeres
    Mi Experiencia: Depilación IPL (mitad tratamiento)
  • Mood.cl
    #MeToo
  • #laMagazine
    nanái
  • el camino en películas
    Bad Moms (Jon Lucas, Scott Moore - 2016)
  • 35 milímetros
Mostrar 10 Mostrar todo

Basterds

Basterds

For fun

For fun
Twitter Instagram Pinterest

Created with by ThemeXpose | Distributed By Gooyaabi Templates