Cada vez que me cruzo con la existencia de algún remake de una pelÃcula que el mercado de Hollywood considera como extranjera, me convenzo más de que fueron hechos con la sola idea de satisfacer a una audiencia que, de verdad, se rehúsa a leer un par lÃneas de subtÃtulos y no con la idea de darle un toque especial o diferente a una nueva versión. Tanta es la decepción que es imposible no sentirse mal por Spike Lee mientras ves su reinterpretación de “Oldboy”, segunda entrega de la trilogÃa de la venganza, dirigida por Park Chan-wook.
Sin alejarse mucho de la premisa de la versión original, la versión de Lee también cuenta la historia de un hombre que es encarcelado, sin razón y sin juicio, y obligado a pasar años lejos de la sociedad; este hombre, Joe Doucett (Josh Brolin), luego se entera de que fue, erróneamente, acusado de violar y de asesinar a su ex esposa, por lo que jura cobrar venganza y recuperar a su pequeña hija, Mia. Tras ser dejado en libertad, Joe comienza, de inmediato, con sus planes y, durante su camino, conoce a Marie Sebastian (Elizabeth Olsen), una joven enfermera, y se reencuentra con su amigo Chucky (Michael Imperioli), quienes le ayudarán a completar su venganza.
Es bastante fácil y obvio caer en comparaciones, pero lo haré de todas formas, ya que me gusta mucho la versión de Park Chan-wook. Si su entrega de “Oldboy” sobresalÃa gracias a su intensa trama, a su perturbadora revelación final y gracias a un protagonista tan patético como interesante, la versión de 2013 es todo lo contrario. PodrÃa culpar al hecho de que la historia ya me es familiar, por lo tanto, la revelación no causará ningún impacto, pero la pelÃcula no tiene un ritmo suficiente como para captar nuestra atención, de todas maneras. Al mismo tiempo, la idea de la venganza parece un plan desabrido y carente de pasión; la venganza en la versión de Spike Lee no es ni dulce ni amarga.
Mientras tanto, quizás el desinterés en el desenlace de la historia se deba a que “Oldboy” también carece de un protagonista interesante, ya que la interpretación de Josh Brolin es vacÃa e insÃpida; ni siquiera sus gritos o su desesperación, al momento de escuchar la revelación final, son dignos de empatÃa. El villano de esta versión, The Stranger (Sharlto Copley), es vergonzoso e incómodo, y la expansión de tal crimen a todo su ámbito familiar era, totalmente, innecesario. Lamentablemente, creo que no hay nada rescatable ni destacable en “Oldboy”; es un tal mal producto que ni siquiera vemos aquel clásico logo de “A Spike Lee Joint”.
Hace unos dÃas, leà que esta versión de "Oldboy", en realidad, tenÃa una duración de ciento cuarenta minutos y que el estudio habÃa decidido editar la pelÃcula y convertirla en una cuya duración es de ciento cinco minutos. Quizás aquella versión valga la pena, pero, por ahora, ni siquiera dan ganas de averiguarlo.






